Capítulo 3
1. En el cuarto año de este rey
el Hijos de la Iniquidad aparecerá diciendo: "Yo soy el Ungido", pero
él no lo es. ¡No creáis en él!
-Mt 24.23; Mc 13.6; Lc 21.8-
2. Cuando el Ungido llegue,
vendrá como un palomar, con una corona de palomas rodeándole y marchará
sobre las nubes del cielo con el signo de la cruz precediéndole.
3. El universo entero le verá como al sol que
resplandece, desde las regiones del Oriente hasta las regiones del
Poniente.
4. Así vendrá, con todos sus ángeles
rodeándolo.
5. El hijo de la Iniquidad de nuevo comenzará a
pararse sobre el lugar santo.
6. Dirá al Sol:
"¡Cae!" y él caerá; le dirá :
"¡Brilla!" y él lo hará; le dirá:
"¡Obscurécete!" y él lo hará.
7. Dirá a la luna:
"¡Conviértete en sangre!" y ella lo hará.
8. Recorrerá el cielo con ellos; caminará sobre
el mar y sobre los ríos como sobre la tierra seca.
9. Hará caminar a los paralíticos, oír a
los sordos, hablar a los mudos y ver a los ciegos.
10. Limpiará a los leprosos, curará a los
enfermos y sacará demonios.
11. Multiplicará las señales y prodigios en
presencia de todos.
-Mt 24.24; 2Ts 2.,9; Ap 13.13-
12. Hará las mismas obras que el Ungido, excepto
resucitar los muertos.
13. Por esto sabrás que él es el Hijo de
la Iniquidad, porque no tiene poder para dar vida.
14. Sí, os diré cuáles son las señales que lo
distinguen, para que podáis ser capaces de reconocerlo.
15. Es un hombre escuálido hombre herboso, con
las piernas débiles, alto, con un mechón gris por delante de su cabeza
clava, las cejas le llegan hasta las orejas y por delante de la mano tiene
una mancha de lepra.
16. Se transformará delante, de vosotros y de
quienes los miren, unas veces como un anciano otras veces como un niño;
17. se transformará en todas sus
características, pero las señales de su cabeza no las podrá
cambiar.
18. En esto conoceréis que él es el Hijo de la Iniquidad.
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