Armonía entre la Ciencia y la Biblia
Autor: Lic. Dawlin A. Ureña
(El Lic. Ureña es Pastor, y miembro de la Asociación Científica
CRS - Creation Research Society)

 

1) Armonías en el hombre:

El libro de Génesis dice que el hombre fue lo último que Dios creó, y que además fue lo más asombroso de toda su creación. Pues la ciencia concuerda en un 100 % con esta declaración.

La ciencia ha comprobado que el hombre es la criatura más perfecta de todas las especies. Los "inteligentes" científicos han gastado millones de millones de dólares tratando de probar lo contrario a la declaración bíblica, nada más que para darse cuenta de que están equivocados.

Existe una declaración bíblica que los científicos han intentado probar errónea desde antaño. "Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo…" Génesis 2:7. Los científicos han invertido una fortuna en investigaciones y experimentos tratando de demostrar esta declaración como falsa. No obstante, hasta hoy no han sido capaces de encontrar ningún ingrediente en el cuerpo humano que no pueda ser encontrado en el polvo.

La mayoría de las personas miran el polvo como algo fastidioso y sucio. Sin embargo, si el polvo no existiera la cantidad de agua que cae sobre la tierra sería drásticamente reducida. Tendríamos una gran cantidad de niebla dominando una gran parte del mundo la mayor parte del día. La vegetación se reduciría radicalmente debido a la falta de lluvia y sol causado por el dominio de la niebla. No tendríamos más cielos azules sino cielos negros. Las preciosas puestas de sol quedarían reducidas a cero y las salidas del sol fueran desconocidas. Los rayos del sol serían reducidos considerablemente y por tanto la vida animal y vegetal en el planeta sería mucho más difícil.

En Génesis 2:7 leemos que Dios creó al hombre a partir del barro de la tierra:

"Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, sopló en su nariz aliento de vida y fue el hombre un ser viviente." Génesis 2:7

Por descabellada que pueda parecerle esta declaración, no se apresure a juzgarla sin antes darnos la oportunidad de que le expongamos lo que dice la ciencia más moderna sobre los elementos que componen el cuerpo de los seres humanos:

"Los elementos que forman parte de los seres vivos reciben el nombre de bioelementos o elementos biogenésicos. Si analizamos la composición de los seres vivos se pueden apreciar a lo menos unos 70 bioelementos de los cuales unos 20 son imprescindibles para la vida. Los bioelementos se clasifican en: Bioelementos primarios: Son aquellos que se encuentran en proporción igual o superior al 1% del peso total del cuerpo. Pertenecen a este tipo: el carbono( C ) ,el oxígeno ( O ) , el Hidrógeno ( H ) , el Nitrógeno ( N ) , el Calcio ( Ca ) y el Fósforo ( P ).

Bioelementos secundarios: Son aquellos cuya concentración en las células es entre 0.05 y 1 %, también reciben el nombre de microelementos. Entre ellos se encuentran: el sodio ( Na), el Potasio ( K ), el Cloro (Cl), el Magnesio ( Mg), y el Azufre (S).

Oligoelementos: Son aquellos que se encuentran representados por átomos cuya concentración celular es menor que 0,05 %. Entre ellos se encuentran: el Fierro ( Fe), el Cobre (Cu), el Manganeso (Mn), el Fluor (F), el Zinc ( Zn), el Molibdeno ( Mb), el Boro (Bo), el Silicio (Si), el Cobalto (Co) el Yodo ( I ) y el Selenio ( Se). Estos elementos son llamados también elementos trazas por la baja concentración en que se encuentran.

Todos estos elementos se encuentran o forman parte de la tierra en que vivimos y por lo tanto la frase bíblica, en su simplicidad, es científica y literalmente correcta: ¡Fuimos formados de la tierra!"

"Toda carne perecerá juntamente, y el hombre volverá al polvo" Job 34:15

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