Armonía entre la Ciencia y la Biblia
Autor: Lic. Dawlin A. Ureña
(El Lic. Ureña es Pastor, y miembro de la Asociación Científica
CRS - Creation Research Society)

 

2) Armonía entre la Biblia y la Meteorología. La circulación del aire

Job 28:24-25 : "Porque él (Dios) mira hasta los fines de la tierra, y ve debajo de todo el cielo. Al dar peso al viento, y pone las aguas por medida".
Job 37:9 dice: "Al (hacia el) sur viene el torbellino, y el frío (viene) de los vientos del norte."
Eclesiastés 1:6-7: "El viento tira hacia el sur, y rodea al norte; va girando de continuo, y a sus giros torna el viento de nuevo."

Las tres citas tomadas de la Antigua Versión King James. La palabra "Sur" usada en el libro de Job tiene el mismo uso que la palabra "sur" usada por Salomón en Eclesiastés. "El viento tira hacia el sur, y rodea al norte".

Por otro lado, la palabra "peso" (Job 28:25) en Hebreo significa un peso que puede ser calculado.
Ahora, poniendo estos conceptos claros, noten lo imponente de lo que escribieron estos hombres:


1. que el viento tiene peso; o sea, que el aire puede ser pesado. Pero hasta Galileo Galileili en el 1630, ¡ningun científico sabía que el aire tuviera peso!
2. que el viento viene del norte.
3. Y finalmente, que el viento tiene un curso circular en su trayectoria.

Hace apenas 114 años que los hombres "inteligentes" - esos mismos que se burlan de la Biblia - descubrieron que existían corrientes de aire o de viento. Hoy día, a través del uso de globos que llegan a gran altitud, los científicos son capaces de observar que el aire tiene una trayectoria con un modelo específico. Es gracias a esta trayectoria, más o menos previsible, que hoy vemos a los meteorólogos predecir el tiempo atmosférico. La próxima vez que usted se encuentre observando pronósticos del tiempo en la televisión, fíjese que éste es el método usado por los científicos para saber donde ha de llover, dónde hará frío, etc.

La ciencia moderna ha descubierto que el aire cálido se eleva en el Ecuador, entonces fluye hacia los polos, donde se enfría, y entonces cae a la superficie de la tierra, donde vuelve a fluir hacia el Ecuador, y continúa el mismo ciclo una vez más.

La próxima vez que una persona le diga a usted que la Biblia "no es un tratado científico y no nos sirve para entender con precisión el mundo natural…", Mírelo fíjamente a la cara y con amor, regálele esta revista o invítelo a que visite nuestra página en la internet. Con razón Jesucristo dijo: "Perdónalos, Padre, porque no saben lo que hacen" Lucas 23:34.

¡Pero aún hay más!

El barómetro (instrumento que sirve para determinar la presión atmosférica) fue inventado en el siglo 17. No fue hasta entonces que se comenzó a pesar y a medir el aire (viento). Sin embargo, estos dos grandes héroes de la antigüedad, Job y Salomón, hace alrededor de 3,000 años establecieron principios que a los mismos científicos que hoy dicen no creer en la autenticidad e infalibilidad de la Biblia les ha tomado siglos para descubrir.

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